querido
diario
entrada
antigua
pendulo peligrosamente entre una fuerza
interior asombrosa y una actitud mental suicida. La distancia con mis
hijos es desequilibrante, aumentando el hambre de mis fantasmas que
comen mis sueños.
A ratos vivo intensamente sin esperar a
nadie, radiante y estupidamente alegre. Luego, y
predominantemente cuando estoy solo; desde abajo de los muebles, bajo
mi cama, en todos aquellos rincones donde aun quedan
juguetes olvidados, peluches sucios y hojas con las cuales se
divertian se escapan las bestias que quitan mi sueño, drenan mis
ganas y me acercan a una penosa demencia.
Luego lloro, y con las lagrimas se van
el remordimiento, la culpa, los rotos anhelos y litros de ansiedad.
Una luz se enciende y todo muta a una valentia inusual y mis ideas
viajan rapidas hacia un glorioso destino
me repito muchas veces que debo
construir el mejor futuro que pueda, con lo que tenga a mano, para mi
y para mis retoños, pero siendo franco no quiero pensar en un futuro
en este miserable mundo.
Otro día, quizas mañana sere fuerte,
mañana seré sabio, el dia despues del mañana tendre todo lo que se
necesita para salir adelante. Por hoy solo la oscuridad me abraza.
Sin embargo, hay un sentimiento de
rencor que prevalece tras todas estas nubes y es independiente a
ellas, una segunda y paralela tristeza, la de un corazon roto, una
confianza rota, una autoestima rota y todos clamando por piedad,
buscando explicaciones, exijiendo justicia por el castigo recibido.
Nunca antes habia desestimado la
necesidad mia de estar en pareja, querer amar y ser amado, hoy y tras
el daño le tengo panico a que alguien pueda vulver a dañarme de esa
manera, si alguien ahora me traicionara de esa manera con celreridad
me abriria la garganta con un corta uñas y a mucho gusto.
En un instante de fantastica poesia
hago planes, trazo lineas en mi agenda y dentro de ese sueño me armo
de valor. Para poder despertar otro día y tener otra oportunidad de
amar a amis hijos.
Si puedo rescatarme de alguna manera,
si puedo levantarme usando un sentimiento, este será de venganza,
pero querido lector, aseguro que no será una de aquellas
sangrientas, si no mas bien un ardid de acciones en un futuro lejano
el cual puedan entregar tal dolor que irremediablemente quede maldita
mi alma a su porpio infierno.
Pero de forma divina escucho la voz de
mi interior, hablandome de todo aquel conocimiento que tanto amor
necesita para ser aprendido.
¿mis hijos me extrañaran? Quizas al
poco tiempo me olviden, creo que mi madre me recordará por mas
tiempo, y le entiendo, yo nunca olvidaría a mis hijos.
Otra alternativa es seguir adelante,
pelear cada batalla en su día, día a día y momento a momento, para
poder ganarme el derecho a estar con ellos.